Kenny Briones, Alumni

 

Mi nombre es Kenny Alexander Briones Mendoza. Mi vida estudiantil inició desde la escuela, en la cual, por consejos y buena crianza de mi madre, me inculcó a estudiar. Siempre repite que el estudio es lo único que nos llevara lejos, de forma profesional y personal. A medida que crecí me di cuenta de que no estaba tan alejado de la realidad. Ahora le doy la razón y comparto ese pensamiento con cuanto niño o adulto puedo aconsejar. 

Estudié, en mis inicios, en el CADE Escuela Adventista del Ecuador, donde me enseñaron valores bíblicos. En sexto curso por problemas monetarios me cambiaron a la Escuela Ciudad de Caracas, donde tuve la honra de estudiar con muy buenos profesores.

En el colegio ingresé en la nocturna, en el prestigioso Instituto Julio Moreno Espinosa, mejor conocido como “El Técnico”. Pasé a la tarde y luego me gradué en la mañana, pues diversificado era solo en la mañana y noche, una gran experiencia ya que al ser un colegio fiscal los profesores eran muy exigentes y el nivel de estudio muy alto. A la edad de 14 años entre trabajar como ayudante de un ingeniero de sistemas, el cual me dio las pautas para conocer el mundo de la tecnología.

Quise ir a otras ciudades para seguir mi educación superior, pero me gustó la PUCE Santo Domingo, por enseñar a sus alumnos valores y principios que son importantes en un profesional que saldrá al mundo laboral. En un principio escogí la carrera de Ingeniería en Sistemas, pero a los pocos semestres me di cuenta de que mi verdadera vocación era algo más que las computadoras. Me gustaban las finanzas, por lo que me incliné por Ingeniería Comercial. Al principio vi como ingresamos 4 paralelos de 50 personas en cada aula y a medida que pasábamos los semestres, se iba reduciendo el número de compañeros por diversos motivos.

Mientras cursaba la universidad, atendí los negocios de mi familia donde fui mesero, vendedor, cajero, etc. Seguí pasando los semestres con muy duras malas noches pero totalmente fructíferas. Ingrese a un trabajo como auxiliar financiero, luego como encargado de un restaurante y así. Hasta que llegó el día de graduarme, después de varios años. La alegría tremenda del deber cumplido, ser Ingeniero Comercial de la PUCE Santo Domingo.

Ingresé como inspector de una institución educativa. A los pocos meses me ascendieron a Director General. En ese momento entendí que tener tercer nivel en educación no era ya suficiente, pues yo trataba con docentes que tenían maestría y yo siendo Director solo poseía un título de tercer nivel. Así que decidí ingresar a estudiar, primero seguí una especialización en entornos virtuales y docencia educativa, desde ya conocí el mundo “en línea”. Luego, ingresé a la UEES “Universidad de Especialidades Espíritu Santo”, a seguir una maestría en administración y gestión de empresas MBA.

Fui gerente de una plaza comercial y entré a laborar en el sector público, donde me he desempeñado como analista de talento humano para el Ministerio del Ambiente, coordinador administrativo financiero, auditor externo para el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. En este punto me especialicé en Compras Públicas en la ESPE, pero no era suficiente. Decidí seguir mi segunda maestría, esta, en economía y finanzas, la cual actualmente estoy a menos de un año de culminar.

Fui escogido, entre muchos aspirantes, para trabajar en la Fiscalía General del Estado para el puesto de Director Provincial de Recursos. Cargo en el que, como autoridad provincial, sigo desempeñando, aprendiendo día a día y enriqueciendo mi parte profesional a cada momento. Uno jamás deja de aprender y jamás debería dejar de estudiar.

Me siento enormemente feliz de pertenecer a la familia PUCE Santo Domingo, fue mi base estudiantil universitaria. Es grato recordar grandes profesores con amplia experiencia y muy bien letrados, debo expresar que es un orgullo representar a la Sede Universitaria y llevar su nombre en alto.